14 sept 2021

¿Qué sigue con los NFTs? El futuro del concepto que está en boca de todos

Fue una de esas noticias que nos distrajo durante la pandemia: “se vende primer tweet por casi 3 millones de dólares” [1]. A partir de este momento, de ser algo que nunca nadie había escuchado, los Non-Fungible Tokens o NFTs se volvieron una tendencia. Los NFTs son archivos digitales únicos e intransferibles, guardados en una cadena de bloques (hemos discutido antes con amplitud el tema blockchain) (Dimensión Estratégica y Ética del Blockchain. Análisis del Rechazo hacia Nuevas Tecnologías). En otras palabras, estamos presenciando cómo lo digital adquiere características típicas de un objeto físico, pues, de la misma forma que no podemos duplicar un objeto físico con un simple click, no podemos duplicar un NFT.


Estamos acostumbrados a que los archivos digitales sean duplicables de forma masiva; podemos reenviar una foto a decenas de contactos, compartir un documento adjunto a un email a varias personas distintas, transferir datos pesados por medio de un link. Con los NFTs, todo esto cambia. Si compartes tu NFT, te deshaces de él. Sí, estamos apantallados por esta novedad y quizá no entendemos más allá de lo que vemos de forma inmediata, como los memes que se subastan por millones. Por ello, te contamos aquí dos cosas que inevitablemente sucederán con esta tendencia que serán fundamentales para considerarlos como una novedad tecnológica que vino para quedarse.

“Es mío”

Los NFTs dan garantía y tranquilidad a los creadores digitales porque les permite saber que su obra, su trabajo y sus creaciones es imposible de clonar, falsificar o duplicar. Pero ¿es esto suficiente para salvaguardar el trabajo creativo?

Imaginemos que decidimos transformar este artículo en un NFT, y alguien decidiera copiarlo de forma manual, publicarlo en un medio mundialmente reconocido y ganar millones de vistas y dólares. Si eso pasara, ¿cómo podríamos afirmar que Konfront es el verdadero autor intelectual? Podríamos demostrar la fecha de la publicación original, nuestros lectores habituales podrían avalar que nosotros lo publicamos primero y tendríamos la certeza tecnológica que el plagio tuvo que ser “a manita”, palabra por palabra, pero no tendríamos ningún reclamo (legal o tangible) sobre la nueva fama del artículo porque no habría nada que justifique que el artículo es el producto de la creatividad de nuestro equipo editorial de expertos en Konfront. La alternativa más viable hubiese sido registrar el artículo en alineación con un tratado internacional de propiedad intelectual (que para textos escritos sería el Convenio de Berna). Sin embargo, nadie hubiera pensado que valdría la pena patentar un artículo de blog y ahora es demasiado tarde. En fin, el NFT no fue suficiente.


Ahora bien, imaginemos otro escenario: uno en el que sí registramos los derechos de autor de nuestra obra, pero alguien más la convierte en un NFT. Digamos que en Konfront creamos desde cero un simpático gif de una letra “K” bailando y lo registramos como parte de nuestra marca, pero después descubrimos que alguien lo descargó, lo convirtió en un NFT y ahora lo está subastando en línea. Quizá sea buena publicidad, pero definitivamente no recibiremos nada de la subasta. Para poco nos serviría haberlo patentado porque para recuperarlo y asegurarnos que nadie más lo utilice, literalmente tendríamos que comprarlo. En fin, el registro de propiedad intelectual tampoco fue suficiente.

En suma, estos dos escenarios hipotéticos y poco convenientes nos dicen que hay que registrar las obras digitales y también convertirlas en NFT. Son dos tipos de protección: una reactiva y otra preventiva. Sin embargo, tenemos un gran problema: no existe un marco jurídico para hacerlo. Al igual que las regulaciones financieras surgieron de forma reactiva ante el boom de las criptomonedas, no nos deberá sorprender ver en las noticias en un tiempo futuro la discusión de la “ley NFT”. Expertos en la materia y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), quien regula todos los acuerdos internacionales sobre propiedad intelectual, ya están anticipando las discusiones [2].

“¿Quién da más?”

En el centro del hype de los NFTs están las subastas porque es relativamente fácil comprar y vender NFTs en línea, bajo lo que se denominan NFT Marketplaces (como OpenSea, Mintable o SuperRare). Aun cuando muchos marketplaces inspiren poca confianza, probablemente son la razón por la que el monto total de ventas de NFT saltó de 250 millones de dólares en 2020 a 2 mil millones de dólares en 2021 [3]. Y, sin entrar al debate de si es una sobrevaloración exagerada, es un hecho que las transacciones son cada vez mayores (la venta récord actual está ligeramente por debajo de los 70 millones de dólares) [4]. La magnitud de esta revolución digital es tal que no es sorpresa que las casas de subastas establecidas se hayan subido también a la tendencia NFT.


Pero ¿qué más hay aparte de subastas? Honestamente, no hay mucho. Paulatinamente comienzan a surgir cursos en línea y blogs monetizables alrededor del tema, pero los modelos de negocio siguen siendo incipientes. Por ello, Konfront ha desarrollado una plataforma digital escalable para ofrecer servicios de NFT a empresas que comercialicen productos digitales. Esto es ventajoso para distribuidores de arte, libros, música o cualquier creación que ya tiene copyright, ya que pueden comenzar a proteger su núcleo de negocio con la tecnología NFT de Konfront (en lo que esperamos a la ley NFT antes mencionada). De igual forma, será un gran instrumento para que empresas agreguen medidas de protección a documentos internos importantes, que deben permanecer secretos.

Las nuevas tendencias siempre generan nuevas ventanas de oportunidad. ¡Solamente hay que saber aprovecharlas!


Fuentes:

[1] https://www.ledgerinsights.com/jack-dorsey-sells-his-first-tweet-as-an-nft-for-2-9-million/ 

[2) https://www.wipo.int/wipo_magazine/es/2018/01/article_0005.html y https://www.janefriedman.com/the-copyright-trouble-with-nfts/ 

[3] https://www.europeanbusinessreview.com/4-ways-of-making-money-with-non-fungible-tokens-nfts/

[4] https://www.theverge.com/2021/3/11/22325054/beeple-christies-nft-sale-cost-everydays-69-million 

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